¿Pueden los mareos ser por el corazón?

A veces nos notamos mareados, incluso podemos llegar a perder el conocimiento. ¿Pero pueden estos mareos ser por el corazón?

Habrá que diferenciar entre un mareo, en el que habitualmente no hay pérdida de conocimiento, y un síncope, vahído o lipotimia, en el que hay una pérdida transitoria de conciencia.

Como veremos es muy importante cómo se producen los mareos, bajo que circunstancias. Eso nos ayudará a buscar su origen.

La mayor parte de las veces los mareos serán por causas leves. En esos casos bastará con reconocer los síntomas e intentar asegurarse de no caernos.

Sin embargo, otros mareos pueden ser la primera señal de que hay una enfermedad importante de base.

Te invito a descubrirlo en este artículo.

¿A qué llamamos mareos?

El término mareo es bastante poco específico. Ahí cabe de todo. Desde la sensación de inestabilidad cuando vamos caminando, como en las borracheras, que todos hemos padecido alguna vez. Hasta la sensación de náuseas que algunos sienten cuando viajan en barco o cuando leen en el coche.

El mareo es una sensación de inestabilidad persistente, sin llegar a perder el conocimiento y que puede sucedernos cuando nos pasamos con el alcohol

Es frecuente que estos mareos se noten cuando hacemos algún movimiento, sobre todo al girar la cabeza o al incorporarnos. De forma instintiva nos intentamos agarrar a algo porque tenemos la sensación de estar perdiendo el equilibrio. También cerramos los ojos porque parece que todo da vueltas.

Lo característico de los mareos es que es una sensación desagradable pero muy mal definida. La mayoría no lo saben explicar bien. Pero generalmente hablamos de mareos cuando no tenemos pérdida de conocimiento.

¿A qué llamamos síncope?

El síncope es el mareo que acaba en pérdida de conocimiento.

¿Y cómo sé si he perdido el conocimiento? Pues hay que intentar recordar lo que ha sucedido. Si hay un periodo de tiempo que no sabemos qué ha pasado es probable que hayamos perdido el conocimiento.

En el síncope perdemos el conocimiento y es habitual la caída, sin embargo la recuperación también suele ser rápida

Es habitual que dejemos de escuchar a nuestro alrededor. Si nos caemos y nos golpeamos, también es probable que hayamos perdido el conocimiento. Esta pérdida de conciencia dura poco tiempo y suele ser brusca, con recuperación también brusca.

En definitiva, los mareos engloban sensaciones muy diversas. Pero el síncope es más concreto. Porque hay pérdida transitoria de conocimiento que se recupera rápido. Nuestros músculos se relajan. Por eso perdemos la capacidad de mantenernos de pie y nos caemos.

¿Por qué se producen los síncopes?

Para mantener la postura y estar conscientes nuestro cerebro debe de recibir flujo sanguíneo continuo. El sistema que garantiza ese aporte de sangre funciona como un termostato, pero en vez de temperatura regula la presión sanguínea.

Este sistema detecta que cae la presión y la intenta subir. Para eso hace latir más fuerte al corazón o aumenta la presión en los vasos sanguíneos disminuyendo su calibre. Este sistema es bastante fino, pero si la caída de presión es muy rápida, puede no darle tiempo a compensarla.

Lo que define al síncope es que hay una caída transitoria del flujo sanguíneo cerebral

Cuando cae el flujo sanguíneo al cerebro aparece la sensación de mareo y si se mantiene, llega el síncope. En el momento que el sistema logra restaurar la presión de riego en el cerebro volvemos a recuperar el conocimiento. Característicamente es poco tiempo, como mucho 2-3 minutos, pero por lo general menos de un minuto.

Si el sistema se recupera pronto y el cerebro se queda sin sangre poco tiempo, el síncope se queda solamente en mareo o presíncope. No hay pérdida de conocimiento. También pasa cuando la causa de la caída de presión dura poco.

¿Cuándo pueden los mareos ser por el corazón?

Hay varias causas que son por problemas cardíacos. Son las causas de mareos que conviene descartar, por su gravedad. Son causas eléctricas o bien, mecánicas.

La idea es que estas causas, se instauran rápidamente. Por lo florido, suelen ser detectables si tras un síncope brusco acudimos a urgencias.

Corazón muy lento o muy rápido

El corazón puede dejar de bombear sangre porque haga pausas o de repente se ponga muy lento. Esto se debe a alteraciones del sistema de conducción eléctrica. Este daño del sistema de conducción puede ser permanente o transitorio. Si es permanente puede que necesitemos marcapasos.

Las arritmias que ponen rápido el corazón, si empiezan de golpe a veces no le dan tiempo a llenarse bien y producen una caída brusca de la presión arterial que dura un tiempo. En ese tiempo se puede producir el síncope.

Las arritmias tanto por exceso como por defecto pueden provocar síncopes

Otras arritmias hacen que el corazón se desorganice y no bombee bien la sangre. Son las arritmias más peligrosas. Si no se resuelven, el síncope puede convertirse en una parada cardíaca y requerir reanimación con masaje cardíaco y desfibrilación. Es decir, resetear la arritmia con un choque eléctrico.

Obstrucciones del corazón

Un trombo en la circulación pulmonar, lo que se conoce como tromboembolismo pulmonar bloquea el paso de sangre del lado derecho del corazón por la circulación pulmonar de forma brusca. Eso hace caer la presión arterial y nos puede provocar un síncope.

Las obstrucciones bruscas como en una embolia pulmonar repercuten rápidamente en la presión y pueden originar un síncope

La válvula aórtica estrecha, lo que se conoce como estenosis aórtica, hace que la sangre no fluya bien, por la obstrucción y en determinadas situaciones también puede dar lugar a un síncope.

Cuando la obstrucción está por debajo de la válvula. Eso pasa en una enfermedad llamada miocardiopatía hipertrófica. Por encima de la válvula aórtica también puede interrumpirse el flujo sanguíneo. Eso pasa en una enfermedad grave que es la disección aórtica.

A veces, el corazón está bloqueado porque en torno a él se acumula líquido rápidamente. Al comprimir rápido sus cavidades y no darle tiempo a acostumbrarse también le impide bombear a la presión suficiente. A eso se le llama taponamiento cardíaco y es otra causa de síncope.

Otras causas de mareo: el síncope vasovagal

Afortunadamente la causa más frecuente es benigna. Son los síncopes vasovagales o neuromediados. En estos síncopes la instauración suele ser menos brusca. Da tiempo a que haya más síntomas premonitorios. Es decir, nos notamos que nos estamos mareando y que debemos echar cuerpo a tierra.

Suelen presentarse con sudores, visión borrosa y sensación de mal cuerpo. También son frecuentes los calambres en las manos y la sensación de calor. A veces la duración de estos síntomas premonitorios es más corta. Todo dependerá de la rapidez con la que caiga el riego cerebral.

En los síncopes vasovagales es frecuente que podamos avisar de que algo no va bien, pero eso dependerá de lo rápido que caiga el flujo cerebral

En este tipo no hay obstrucciones en el corazón ni arritmias.

Lo que se produce es un reflejo de caída de la presión arterial y disminución de las pulsaciones. Este reflejo puede activarse por estar mucho tiempo de pie, falta de hidratación, ambientes calurosos, dolor intenso, esfuerzos importantes a los que no estamos acostumbrados, etc.

Suelen ser más frecuente cuanto más jóvenes somos. Y generalmente en ausencia de enfermedades del corazón. Como todos los reflejos van desapareciendo con la edad.

No requieren un tratamiento específico. No hay que hacerles nada.

Conclusiones

Los mareos son un conjunto de sensaciones que no tienen que ser necesariamente porque haya algo mal en nuestro corazón.

El mareo que acaba con pérdida de conocimiento de poca duración, es lo que se llama síncope.

Los mareos pueden ser por el corazón, generalmente en personas de mayor edad o con ciertas enfermedades que son graves. Que además suelen dar la cara.

Si sufrimos mareos frecuentes, con síntomas premonitorios, desde hace años y no tenemos enfermedades de corazón conocidas, lo más probable es que sean síncopes vasovagales, que son benignos.

En cualquier caso, el mareo y el síncope son enfermedades complicadas que requieren un estudio detallado, para intentar esclarecer el origen. Porque aunque la mayoría sean benignos, un parte de los mareos pueden ser por el corazón.

Si te ha gustado este artículo y no quieres perderte los próximos, así como otras novedades, puedes suscribirte aquí a mi lista de correo

Comparte este artículo

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on whatsapp

4 respuestas

  1. Como siempre un gran artículo para que profanos disfrutemos de unas explicaciones claras pero q todos podamos entender, muchas gracias.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ya casi estamos...

Introduce tu nombre y correo electrónico para que pueda enviarte la guía gratis

PABLO GARCÍA GARCÍA es el Responsable del tratamiento de los datos personales del usuario y le informa de que estos datos se tratarán de conformidad con lo dispuesto en el Reglamento (UE) 2016/679, de 27 de abril (GDPR), y la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre (LOPDGDD), por lo que se le facilita la siguiente información del tratamiento:
Fines y legitimación del tratamiento: suscripción al blog informativo (por consentimiento del interesado, art. 6.1.a GDPR).
Criterios de conservación de los datos: se conservarán durante no más tiempo del necesario para mantener la suscripción al blog.
Comunicación de los datos: no se comunicarán los datos a terceros, salvo obligación legal.
Derechos que asisten al usuario: derecho a retirar el consentimiento en cualquier momento. Derecho de acceso, rectificación, portabilidad y supresión de sus datos, y de limitación u oposición a su tratamiento. Derecho a presentar una reclamación ante la Autoridad de control (www.aepd.es) si considera que el tratamiento no se ajusta a la normativa vigente.
Datos de contacto para ejercer sus derechos: info@cardiodonbenito.com.

Hola, bienvenid@ ¿puedo ayudarte?

Descarga gratis mi guía para pacientes sobre síntomas y signos en Cardiología y resuelve las dudas más frecuentes que me suelen consultar.

PABLO GARCÍA GARCÍA es el Responsable del tratamiento de los datos personales del usuario y le informa de que estos datos se tratarán de conformidad con lo dispuesto en el Reglamento (UE) 2016/679, de 27 de abril (GDPR), y la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre (LOPDGDD), por lo que se le facilita la siguiente información del tratamiento:
Fines y legitimación del tratamiento: suscripción al blog informativo (por consentimiento del interesado, art. 6.1.a GDPR).
Criterios de conservación de los datos: se conservarán durante no más tiempo del necesario para mantener la suscripción al blog.
Comunicación de los datos: no se comunicarán los datos a terceros, salvo obligación legal.
Derechos que asisten al usuario: derecho a retirar el consentimiento en cualquier momento. Derecho de acceso, rectificación, portabilidad y supresión de sus datos, y de limitación u oposición a su tratamiento. Derecho a presentar una reclamación ante la Autoridad de control (www.aepd.es) si considera que el tratamiento no se ajusta a la normativa vigente.
Datos de contacto para ejercer sus derechos: info@cardiodonbenito.com.