¿Cuáles son los medicamentos antiagregantes?

Los medicamentos antiagregantes plaquetarios son fármacos antitrombóticos. Es decir, se usan para evitar la formación de trombosis en el torrente sanguíneo.

La trombosis es la formación de un coágulo como cuando nos hacemos una herida. Sólo que en esta ocasión ocurre dentro de un vaso sanguíneo.

La consecuencia de las trombosis vasculares es que se interrumpe la circulación. Y por consiguiente, un territorio de nuestro organismo se queda sin aporte de sangre y se seca, como una planta.

Los antiagregantes plaquetarios intentan evitar estas trombosis.

Pero ¿cuáles son y cuándo se usan?

¿Quién debería tomarlos? ¿Cuáles son sus efectos colaterales?

¿Es lo mismo antiagregante que anticoagulante?

Atentos que viene artículo interesante. Al ataque.

Los medicamentos antiagregantes plaquetarios intentan que las plaquetas, en azul, no cierren el paso de sangre.

¿Qué son las trombosis y la isquemia?

Como hemos dicho el objetivo es evitar trombosis. Estas trombosis ocurren habitualmente a nivel de las arterias, interrumpiendo total o parcialmente la circulación. Cuando el tráfico se para, los órganos que están abastecidos por esa arteria sufren falta de riego. A la falta de riego se le llama isquemia.

La causa principal de las isquemias es la acumulación de depósitos de colesterol en las paredes arteriales, ya que van tapizando por dentro la arteria y van estrechándola. Esto produce que los órganos se marchiten poco a poco. Sería una isquemia lenta, o crónica.

No obstante, hay casos en los que esas placas de colesterol pueden romperse de golpe, por una subida de presión arterial o porque se inflamen. La respuesta de las plaquetas es ir a curar esa herida formando sobre ella un trombo. Esta reacción lo que hace es estrechar aún más el paso de sangre, pero de forma rápida, provocando isquemia rápidamente.

Esta falta de riesgo que aparece de forma rápida no le da tiempo al órgano en cuestión a adaptarse y puede dañarse. A este daño por isquemia aguda es a lo que llamamos infarto. Puede haber infartos en muchos órganos: cerebrales, intestinales, de miocardio, renales, pulmonares, etc.

La parte azul de este cerebro está sufriendo isquemia, falta de riego, por lo que se daña esa parte y si es irreversible es un infarto cerebral

¿Cuáles son los medicamentos antiagregantes plaquetarios?

El más popular y conocido es la aspirina, comercializado como Adiro®. Otro utilizado en España es el Disgren®, cuyo principio activo es el triflusal y que es primo hermano del anterior. De otra familia es el Ticlid®, bastante en desuso, superado por otros nuevos antiagregantes de su familia, como el clopidogrel, más conocido por su nombre comercial, Plavix®.

Entre los más recientes y potentes se encuentran prasugrel, Efient® y ticagrelor, Brilique®. Estos fármacos se llaman antiagregantes plaquetarios porque su funcionamiento se basa en impedir que las plaquetas formen agregados y construyan el trombo. Así evitan las trombosis en las arterias.

Efectos colaterales de los medicamentos antiagregantes

Como contrapartida negativa, pueden provocar sangrados leves en las encías al cepillarnos los dientes, en la nariz al sonarnos los mocos, o en la piel, produciendo moratones cuando nos damos un golpe. También es frecuente que se alargue el tiempo de hemorragia cuando nos hacemos un corte. Así que cuidado al cortar jamón.

Pero también pueden producirnos sangrados que no se ven. Dentro de estos sangrados o hemorragias internas, las más frecuentes son las que se producen en el tubo digestivo. Por ejemplo, úlceras de estómago. Pero pueden surgir también a otros niveles, en heridas que tengamos en el pulmón o en otros órganos, como la vejiga.

Si este sangrado es rápido suele ser evidente y precisará de transfusiones. Además, habrá que intentar curar la zona que esté sangrando.

Los sangrados pueden ser evidentes, como una úlcera de estómago que provoque una hemorragia importante

No obstante, estas hemorragias internas pueden pasar desapercibidas, hasta que ya se pierde mucha sangre y provoca una anemia. Entonces puede ser que esa persona se note muy cansada, pálida, con dificultad para esfuerzos muy ligeros, etc.

Otro efecto colateral menos intuitivo es la falta de aire, a modo de sofocos que provoca el ticagrelor, Brilique®. Este medicamento suele producir episodios de asfixia de unos pocos segundos de duración que si son muy intensos a veces obligan a cambiar de antiagregante.

¿Quién debería tomar medicamentos antiagregantes?

Se indican cuando hemos sufrido una trombosis. Puede ser un infarto o un ictus. O una trombosis arterial en una pierna.

En las trombosis que afectan al corazón se utiliza habitualmente la doble terapia antiagregante. En ella se combinan dos antiagregantes. El primero suele ser Adiro® y el segundo antiagregante puede ser Prasugrel®, Brilique® o Plavix®.

Esto es así porque la terapia doble ha demostrado reducir nuevos episodios de infarto o angina durante el primer año. Se suele mantener 12 meses. Más allá del año puede estar indicado en algunos casos. También en los ictus se empieza a recomendar terapia doble durante tres semanas.

Se recurre a la doble antiagregación, dos antiagregantes tomados al mismo tiempo, durante meses tras un infarto

Puede ser que pacientes sin antecedentes de trombosis estén tomando medicamentos antiagregantes. Bajo el pretexto de que tienen mucho riesgo. Hay controversia con los diabéticos ya que se considera tener diabetes casi al mismo nivel de riesgo que haber sufrido una trombosis.

Esto está en debate y revisión. Tiene sus entusiastas y detractores. En el caso de no tener ninguna trombosis, estará tomándose para prevenir. Habrá que poner en una balanza si compensa el riesgo de tener un sangrado con el riesgo de sufrir una posible trombosis.

¿Es lo mismo medicamento antiagregante que anticoagulante?

No. Los antiagregantes se usan para evitar trombosis arteriales. Los anticoagulantes no actúan sobre las plaquetas, sino sobre las proteínas de la coagulación. Su objetivo es evitar que la sangre que queda remansada en determinados sitios se coagule y forme trombos.

El principal anticoagulante en pastilla por su popularidad es el Sintrom®. Pero también hay inyectables, heparinas, y nuevos anticoagulantes de acción directa en pastilla. Estos medicamentos evitan las trombosis en zonas donde la sangre puede remansarse.

Como ejemplo, la aurícula dilatada de una persona con fibrilación auricular. O las venas enfermas de una persona con problemas de circulación en las piernas que ha sufrido un tromboembolismo pulmonar. En estos casos los antiagregantes no valen de nada. Hace falta tomar anticoagulantes.

En algunos casos particulares puede que se combinen antiagregantes y anticoagulantes, pero bajo unas condiciones concretas y durante un tiempo limitado. Porque al bloquearse todas las rutas de coagulación de la sangre el riesgo de sangrados es muy alto.

Ambos son medicamentos antitrombóticos, pero los antiagregantes se usan para una cosa y los anticoagulantes para otra

Conclusiones

Los medicamentos antiagregantes reducen las ganas de las plaquetas de juntarse entre ellas para formar trombos.

Esto es un arma de dos filos porque por un lado evita las trombosis pero por otro favorece hemorragias.

Tomar antiagregantes sin haber sufrido trombosis previamente, o sea, para prevenir, es todavía controvertido.

En casos concretos se pueden combinar dos antiagregantes, como por ejemplo, después de un infarto. Aumentando por tanto el riesgo de sangrados.

Los anticoagulantes tienen mecanismos de acción distintos y se usan para cosas distintas.

El médico competente, antes de dar una medicina a su paciente, se familiariza no sólo con la enfermedad que desea curar, sino también con los hábitos y la constitución del enfermo

Cicerón

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12 respuestas

  1. Buen artículo,
    Yo tomo Plavix y Hemovas ( en su versión genérica, Elorgan y Clopidogrel) más simvastatina, desde hace 16 años. Tuve un coagulo en la femoral de la pierna izquierda y me pusieron un sten, a la altura de la ingle creo.
    Esta pierna ahora me funciona perfectamente, supongo que cómo me dijeron, se habrán creado venas nuevas.
    Lo malo que es la otra pierna se ha visto ahora afectada. En Marzo con el confinamiento, y seguramente por la falta de actividad, me empezaron los mismos síntomas que en la otra pierna (por la noche debía levantarme por dolor en los dedos, y hasta que no caminaba por el pasillo no desaparecía el dolor).
    Ahora mismo estos dolores nocturnos ya han desaparecido, me machaco en caminatas por el bosque (con el clásico dolor de lo que llaman la enfermedad de los escaparates, 200 mts caminando, parar y seguir…).
    Con esto de la pandemia tuve de consultar con mi médico a través de teléfono, y se opto por este método de caminar y caminar, hasta que se pudiera asistir al especialista.
    Cuando hace unas semanas pude hablar con mi médico y conseguir la palabra que me visitaría para trasladar los hechos al especialista, han ingresado a mi médico en UCI, intubado… Así que tendré de esperar.

    Por todo lo descrito me ha gustado mucho este artículo, y me he sentido muy cercano con mis «dolencias».
    Recibe un saludo y muchas gracias por tus estupendos artículos, acercas la medicina a la gente de la calle de una manera muy amena.

    1. Gracias Luis. Lo primero desearle a su médico una pronta recuperación. Caminar y en general el ejercicio físico regular tiene incontables beneficios y te ayudará con tus problemas de isquemia arterial en miembros inferiores. El problema es que pasado un punto de obstrucción no tendrá mucho efecto. Habrá que realizar una prueba de imagen para ver qué tal andan esas arterias de la pierna izquierda. Espero que llegado el momento, si es necesario, se pueda intervenir. Y que le queden piernas para rato.
      Un saludo.

      1. Muchas gracias, a ver si pasa esta pandemia y volvemos a una normalidad, porque ahora mismo sólo hay Covid y las demás patologías están un poco dejadas por la sanidad.

        1. Buenas Luis. Esta pandemia ha puesto de relieve algunas fortalezas de nuestro sistema sanitario, como la calidad de sus profesionales, pero también muchas de sus carencias, como la falta de recursos. Esperemos que pase pronto. Un saludo y gracias por su aporte.

  2. Gracias doctor por sus artículos los cuáles, leo con gran atención. Este de hoy me afecta pues yo tomo desde hace cerca de cuatro años tanto Adiro, como Efient, además de anticoagulantes y de estatinas y protector gástrico.

    1. Gracias por el aporte Joan Miquel. Adiro que es ácido acetil salicílico, y Effient que es prasugrel son antiagregantes. Pueden usarse en combinación, a veces incluso más de un año. Pero cuando me dice, además de anticoagulantes, algo me chirría. Porque es raro tomar anticoagulante y dos antiagregantes, lo que se conoce como triple terapia, más allá de 6 meses. Por el riesgo elevado de sangrados.
      Un saludo.

  3. Buenas tardes doctor , referente al Adiro , le voy a decir algo que le pasó a mi madre, recientemente fallecida a los 93 años.
    Con 77 años le dió un infarto cerebral, fue muy fuerte y nos decían que se moriría incluso tuvo dos ataques epilépticos por el daño que sufrió en la zona cerebral.
    Le recetaron Adiro 300 mg , y mientras lo tomó nunca le repitió el infarto , pero en un ingreso hospitalario por una infección de orina, en el nuevo tratamiento le recetaron Adiro 100 mg , y aún decía el médico que si hubiera de menos cantidad le recetaría ese , total que con el tiempo le dió un pequeño infarto, pero no hubo que ingresarla porque se recuperó, fui al médico de cabecera y le expliqué el caso y otra vez le recetaron el Adiro 300 mg ,nunca le volvió a repetir ningún infarto, no se si tendrá algo que ver por la cantidad de Adiro .
    Se lo comento como algo que le pasó a mi madre.
    Muchas gracias doctor por sus artículos, se aprende y tranquilizan a las personas que tenemos alguna patología del corazón.
    Un saludo.

    1. Hola José Antonio. Lo primero mis condolencias por su madre. Lo segundo, es cierto que los antiagregantes y particularmente la aspirina revolucionaron la medicina y han reducido muchas trombosis. Pero me gustaría recordar que influyen más variables, como la genética, el control del resto de factores de riesgo como la tensión, y sobre todo el que no surjan complicaciones. Con esto último me refiero a los sangrados, que pueden aparecer y obligar a reducir la dosis del antiagregante o incluso retirarlo. Gracias por el aporte.

  4. Buenas tardes doctor, posiblemente ya le he mandado el comentario, me sale error y por eso lo escribo otra vez .
    Mi madre recientemente fallecida con 93 años, con 77 años sufrió un infarto cerebral muy fuerte, no nos daban esperanzas pero salió, y bastante bien .
    Le recetaron Adiro 300mg y nunca sufrió un nuevo infarto cerebral , pero en un ingreso hospitalario por una infección de orina, en el nuevo tratamiento le recetaron Adiro 100mg , y el doctor dijo que si hubiera de menos cantidad le recetaría ese , un día me imagino que sería un pequeño infarto cerebral, perdió el habla , visión , sentido, tacto etc , pero se recuperó esa misma noche , no se llamó al médico porque yo no estaba en casa , solo estaba mi padre , recuperó la noción de todos los sentidos.
    Fui al médico de cabecera y le expliqué el caso, y otra vez le recetó el Adiro 300 mg , lo cuento como algo curioso, no sé si la cantidad del Adiro tuvo algo que ver en el infarto que le volvió a dar ,pero ya nunca le volvió repetir y ha vivido16 años después del grave infarto cerebral que sufrió, siempre pensabas si le volvería a repetir .
    Mi padre con 96 años tomaba Sintron y ahora le han cambiado a Eliquis , últimamente con el Sintron le salía muy descompensado el control.
    Muchas gracias doctor por los artículos, son de gran ayuda.

    1. Te saludo de nuevo José Antonio. Desde luego tienes los genes de la longevidad seguro.
      Como he escrito antes, la dosis pudo influir, pero hay muchísimas variables en juego, de ahí que no podamos achacarlo a una sola cuestión.
      El mal control de INR es un motivo para cambiar a anticoagulantes de acción directa como Eliquis.
      Gracias por aportar

  5. Buenas tardes:Yo sufri un infarto hace 4 anos me tomo 5 pastillas manana enalapril ,atenolol (media manana , media noche.)adiro y pantoprazol ‘y como tengo tiroides perezosa Eutirox.Todo este arsenal y el primer ano tambien brilique que yo lo prolongue este medicamento un mes mas al contrario de el sr que nos pone el doctor en su ejemplo,.Por la noche tres pastillas atorvastatina atenolol media pastilla y enalapril,desde el primer dia he sido fiel al tratamiento’,y hasta hoy todo va bien,a veces noto cositas en mi corazon,que se pasan sin mas,me hago cada 6 meses analisis de sangre y electro ademas de tomarme la tension todos los dias,y me hago caminatas de 60 minutos diarios con mi fiel perro.Tengo aun algunas pastillas de brilique a veces me dan ganas de tomarmelas,no se si estaria bien,mas que nada porque eran caras las brilique.Muchas gracias doctor por su articulo,me ha gustado sobretodo porque con esta enfermedad hay que ser fiel y responsable a las indicaciones de los cardiologos que son los que saben.Saludos

    1. Encantado de tenerte comentando por aquí Ramón.
      Sí, Brilique (ticagrelor) es caro. Yo he tenido pacientes que lo han dejado por motivos económicos nada más salir del hospital al saber el precio. El problema es que no han consultado si había una alternativa más barata y en los primeros días suspender esa medicación puede tener graves complicaciones. El tiempo que debe durar la doble antiagregación está en debate porque algunos estudios muestran beneficios de reducir el tiempo y otros de prolongarlo. Al final, todo depende del caso concreto y eso lo sabe mejor su médico que nadie. Siga sus recomendaciones.
      Un saludo.

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